SEGUNDA Y TERCERA PARTE: JUZGAR Y ACTUAR
¿ES REALMENTE NECESARIO? Ante tantos enfrentamientos que terminan en acto de violencia por pensamientos ideológicos opuestos, queda por preguntarse, ¿el origen de problemática vale la pena para desenfrenar esta situación? A lo largo de la historia, hemos visto masacres o crímenes de odio ocasionados por este mismo motivo. Esta conciencia histórica y social debe servir como advertencia para no repetir los errores del pasado. Asimismo, tal como mencionó el Papa Francisco, todos tienen el mismo derecho de infundir sus ideales sin anteponer los otros como equivocados o ignorante. Nuestro diálogo debe ser con amor, respetar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, así no se nos asemeje. Defender nuestros principios con todo el corazón, sin que este se convierta en odio cuando no los aceptan. Por último, quiero hacer alusión al mandamiento "No matarás". Nosotros como católicos, más allá de interpretarlo como la matanza física, también la vemos a nivel espiritual: no denigra...